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Volkswagen regresa a los orígenes con Up!

Tuesday 02 February 2016

Volkswagen regresa a los orígenes con Up!
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LA CONSIGNA ORIGINAL DE LA MARCA DE WOLFSBURG BAJO LA QUE FERDINAND PORSCHE DISEÑÓ AL VOCHITO, EL AUTO DEL PUEBLO, PARECÍA DESVANECERSE. ES MOMENTO DE DESPERTAR, LEVANTARSE Y REGRESAR A LOS ORÍGENES. ES EL MOMENTO DEL UP!

Texto: Carlos Sandoval / Fotos: Uriel Roldán

El auto para todos. Suena a una quimera de la industria automotriz, pero fueron justo estas perspectivas idealistas las que levantaron a la Europa de la posguerra, a los estadounidenses de la crisis de hidrocarburos y las que prometen un futuro donde la movilidad es un derecho humano y procura impactar lo menos posible o nada a nuestro ecosistema. De eso se trata el nuevo Up!, de revivir el concepto idealista del escarabajo y entregarnos un transporte eficiente, moderno, seguro, económico y accesible para muchos. Con esta perspectiva romántica nació en 2010 un concepto de motor compacto y moderno diseñado por la pluma del mismísimo Walter de Silva, el ahora retirado exdirector de diseño de Grupo VW. El Up! Concept planteaba regresar el significado a la marca Volks (pueblo) Wagen (vehículo) con un pequeño auto urbano de muy baja cilindrada y potencia suficiente extraída de un motor trasero con tracción trasera, sí, igual al Vochito y al Porsche 911. No obstante el esquema de economía diseñado por Sir Alec Issigonis para el Mini a mediados del siglo pasado, predominó en el Up! de producción, presentado en el autoshow de Frankfurt de 2011, con motor y tracción delantera (un tema de economía de escalas).

La elección para la el nuevo auto del pueblo fue un pequeño pero moderno tres cilindros de apenas 1.0 litros de desplazamiento, pero capaz de generar 75 hp (el Vocho llegó a tener hasta 50 hp de su 1.6 l enfriado por aire). Algunas de las características más individuales de esta motorización, además del compacto tamaño, son el peculiar sonido y una vibración muy particular que nos recuerda a algunas motocicletas de mediana cilindrada. La entrega de potencia no es en absoluto contundente y la curva de par se siente muy plana. Esto se traduce en una aceleración suave y sin despuntes peculiares, por lo que en una aceleración a fondo nos acabaremos el tacómetro casi sin darnos cuenta y, poco antes de las 6,000 rpm nos exigirá cambiar a la siguiente velocidad hasta llegar a la quinta marcha y rodar cercano a los 160 km/h como máxima. ¿Qué aporta el pequeñín tricilíndrico? Un consumo medio cercano a los 21 km/l, puras ventajas de economía de combustible y por ende financiera, pagando hasta 700 pesos por tanque lleno con el máximo incremento posible de la gasolina para 2016, pero suficiente para recorrer más de 1,000 km.

En Brasil, país de origen de nuestro Up! también se comercializan versiones con caja automática de cinco marchas y uno más picante con motor turbo de 101 hp, pero de momento no llegarán a México. Y qué decir de las versiones europeas, que en lugar de las apenas dos bolsas de aire, frenos ABS y un cinturón pélvico trasero (cosa de museo) de los modelos brasileños, equipan más del doble de bolsas de aire, control de estabilidad y tracción. No obstante, cumple con lo mínimo que podríamos esperar en términos de seguridad: algo para prevenir ciertos accidentes y para minimizar las consecuencias cuando sucedan.

Desde afuera, y no nos dejará mentir, es una joya. Se nota a leguas la línea de diseño de de'Silva en un monovolumen subcompacto balanceado, tenso, dinámico y elegante. Poco hay que decir de lo que los ojos no nos dejan olvidar, a excepción de un ligero cambio en la parte trasera, donde la versión europea monta una cajuela completamente en cristal negro y el nuestro tiene el tradicional portón en acero al color de la carrocería y el cristal normal por encima. Al menos hubieran pintado el portón de negro en todas las versiones para simular la intención original de diseño… pero éstas son puras exquisiteces, pues la verdad se ve muy bien desde cualquier ángulo. Las pocas diferencias exteriores vendrán alineadas de las cuatro versiones que tendremos disponibles en México, Take up!, Move up!, High up! (éste) y el Cross up!, una suerte de versión “aventurera” tope de gama con acabados plásticos en la parte baja de la carrocería y rieles en el techo.

Por dentro la historia es otra. A pesar de que incorpora muchos de los elementos que ya conocemos de otros modelos de VW en una atmósfera que se siente familiar, hay versiones —como ésta— que incorporan algunas piezas de puertas y tablero pintadas al color de la carrocería, muy al estilo de un Fiat 500 o de uno de sus rivales más cercanos, el Hyundai Grand i10. El diseño es limpio, sobrio y muy bien organizado, con una posición de manejo casi perfecta a pesar de no tener ajuste telescópico del volante (ni en Europa lo tiene) y una de las mejores visibilidades que hayamos experimentado en un auto de su tipo. Además, tiene muy buenos acabados y ensambles que al menos durante nuestras pruebas no rechinaron ni tantito. Eso sí, con los precios viene una austeridad en equipamiento que no fascinará a todos, aunque en estricto sentido no le falta nada, con aire acondicionado y equipo de sonido con pantalla de Nokia de los noventas (de esos de la viborita) —aunque con Bluetooth y toda la cosa—, pero no tiene ni como opción un sistema de infoentretenimiento tan completo y moderno como el que monta su archienemigo, el Chevrolet Spark en la versión LTZ (8,500 pesos más caro que el Cross up! más equipado).

Fuera de eso y de las manijas para subir y bajas los cristales traseros —sí, ¡Manijas!— que los millennials sólo han visto en libros de historia, el resto de los interiores son acogedores, con buen tacto y textiles de calidad que nos hacen pensar será una de las mejores opciones para un primer auto. La ventaja de tener un interior tan limpio, es que nos podremos concentrar en disfrutar la conducción y no habrá más que una atmósfera acogedora que no nos permitirá distraernos del manejo.

Una vez al volante, lo primero que notamos es la ausencia de controles en el mismo, producto de un diseño pensado en economías de escala y específico para este auto. Una vuelta al interruptor de encendido y un peculiar ronroneo del tres cilindros acompañado de una ligera vibración será la constante, sobre todo en ralentí, nada que pueda ser molesto, pero definitivamente distinto de cualquier cuatro cilindros. Ya en marcha y después de las observaciones que hicimos previamente de la planta de poder, el Up! se mueve con soltura prácticamente en cualquier contexto, aunque evidentemente los rebases, aceleraciones y subidas en ciudades tan altas como la de México, no son su fuerte. Su ventaja son las dimensiones y la maniobrabilidad en ciudad, donde se mueve como pez en el agua.

Hay que entender el Up! y su intención de cierta forma de reemplazar al Vocho, hay que entender que nuestras notas no llegan como crítica sino como una descripción de un producto sencillo, pero que entrega mucho valor por el dinero pagado, un auto competitivo, con suficiente equipamiento para no sufrir la vida al volante y tremendamente hermoso por encima de casi cualquier rival. El Up! es una gran apuesta de Volkswagen por un auto de entrada, y estamos felices de tenerlo tras cuatro años en los mercados globales. Bien jugado VW, ¡De aquí para arriba!

 

EN CIFRAS

MOTOR: L3, 1.0 l

POTENCIA: 75 hp

PAR MÁXIMO: 70 lb-pie

TRANSMISIÓN: Manual de 5 velocidades

TRACCIÓN: Delantera

NEUMÁTICOS: 185/60 R15

VEL. MÁXIMA: 196 km/h

0-100 KM/H: 9.8 s

CONSUMO: 18.2 km/l

AUTONOMÍA: 873 km

SEGURIDAD

FRENOS: Discos ventilados adelante y tambores atrás

ASISTENCIAS: ABS

BOLSAS DE AIRE: Dos

PRECIOS

RANGO: De 146,900 a 179,900 pesos

UNIDAD PROBADA: High Up!; 169,900 pesos

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Diciembre 2016
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