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Prueba de manejo: Chevrolet Spark

Wednesday 04 November 2015

Prueba de manejo: Chevrolet Spark
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LOS TIEMPOS CAMBIAN, LOS CLIENTES PIDEN Y LOS AUTOS EVOLUCIONAN. DEL CHEVROLET SPARK QUE USTED CONOCE QUEDA BASTANTE POCO. BIENVENIDO AL FUTURO… BUENO, AL PRESENTE DE LA MOVILIDAD URBANA.

¿En qué momento un Chevrolet Spark se empezó a ver tan bien? Hace poco más de diez años, la interpretación de la firma del corbatín para este segmento era un auto sin pretensiones: asientos, volante, puertas, cuatro llantas y, dependiendo de la versión, estéreo y aire acondicionado. Hoy la historia es muy diferente; continúa siendo un auto pequeño y ahorrador, pero su nivel de comodidad y calidad es equiparable con el de un segmento superior. En el mundo, este segmento ha crecido de manera exponencial, sobre todo en Europa, donde prácticamente cada fabricante ofrece un auto de esta categoría. ¿Qué los hace tan interesantes? El ahorro de combustible en tiempos donde el precio de la gasolina sube y sube, y la practicidad de conducir un modelo por debajo de los cuatro metros de largo en ciudades donde es más fácil encontrar un billete en el suelo, que un lugar para estacionarse.

Bajo estos principios, el Spark —que en su momento fue recibido en México bajo el nombre de Matiz— ha sido la alternativa para quien, sin mucho presupuesto, busca un auto con qué moverse de un punto a otro. Sin embargo, la tecnología avanza a pasos de gigante y los consumidores quieren hacer de su auto, un gadget. Esta nueva generación cumple con todo aquello que busca un consumidor en pleno 2015.

A la vista tenemos un producto más maduro. Sigue las tendencias de diseño al incorporar faros con proyectores de luz y LEDs, y al reducir la altura de la carrocería —4 centímetros. Sumado a la influencia europea del diseño global de General Motors, el nuevo Chevrolet Spark luce más atlético y robusto, parece menos “camionetita” que el modelo anterior pero sin perder una de sus más grandes virtudes: el espacio para la cabeza.

A lo ancho y largo, el espacio en la banca trasera es apenas suficiente; a lo alto no hay mayor inconveniente. Las plazas delanteras se ven beneficiadas por el tamaño de las ventanas y el diseño del tablero, que por su posición elevada maximiza la sensación de amplitud. La capacidad de la cajuela sigue siendo bastante modesta, pero ha crecido lo suficiente para cargar con bolsas del súper o una maleta grande.

Lo más destacable de la renovación del Chevrolet Spark es su grado de refinamiento, que comienza desde la calidad del habitáculo. El más pequeño de los Chevrolet ya no parece un auto barato; los materiales son duros, como todo integrante de este segmento, pero la mezcla de colores y texturas dejan una impresión muy buena, que se realza con la pantalla táctil de siete pulgadas, la iluminación de los instrumentos del aire acondicionado y la iluminación ambiental —azul— en la consola central.

El bien hacer de la fábrica de la marca en Corea del Sur se hace notar al circular en calles descuidadas; no existen ruidos que pongan en evidencia un mal trabajo de ensambles.

Nos atrevemos a decir que, por ahora, el nuevo Spark es uno de los referentes de su segmento en este apartado. La modernidad siempre hablaen favor del nuevo del grupo. En este caso, el Chevrolet Spark se posiciona como el más tecnológico de su categoría —e incluso de segmentos superiores. El sistema de infoentretenimiento Chevrolet MyLink tiene una interfaz gráfica muy bien terminada, con pantallas fáciles de utilizar y de diseño agradable. A través de ella podemos controlar el sistema de audio —compatible con iPod—, visualizar imágenes desde un USB y controlar las llamadas a través de la sincronización vía Bluetooth. Hasta aquí todo suena como cualquier otro sistema; la gran sorpresa es la incorporación del sistema CarPlay de Apple y AndroidAuto, que a través de un cable USB muestra la pantalla de nuestro smartphone en el display táctil del auto. El sistema puede ser controlado a través de comandos de voz. Basta oprimir el botón en el tablero y pronunciar instrucciones como “Llamar a casa” o “teletranspórtame” para que Siri responda “llamando a casa…” o “Está bien, no te muevas”. También obedece direcciones de mapas e indicaciones del reproductor de música.

El resto del equipamiento se resume en faros de niebla, rines de aluminio, controles de audio y del teléfono al volante, computadora de viaje, equipo eléctrico —vidrios, espejos y seguros—, alarma antirrobo, frenos ABS y doble bolsa de aire frontal.

La posición de manejo también fue mejorada. Ya no es tan elevada como en la generación pasada, ni da la impresión de estar al volante de alguna clase de cápsula urbana; tampoco es tan baja para sentirse intimidado por los amables choferes del transporte público. Está en el punto perfecto para ciudad, y ofrece buena visibilidad gracias al tamaño de las ventanas y de los espejos aunque el volante no se puede ajustar.

Cuando llega el momento de ponerlo en marcha, sale a relucir lo mejor del Chevrolet Spark 2016. Los primeros kilómetros recorridos nos recordaron lo divertido que fue el Chevy en su momento. En este caso, el motor Ecotec de 1.4 litros produce menos vibraciones y es más silencioso, mucho más refinado en todo el sentido de la palabra. Produce 98 caballos de fuerza, suficientes para que el Spark se mueva sin problemas. Se puede circular en un rango entre las 1,000 y las 2,000 revoluciones sin que el auto se sienta lento; superadas las 4,000 rpm incluso es divertido de manejar, en parte por la respuesta del acelerador y la precisión de la caja manual de cinco velocidades. El pedal del embrague no es tan blando como lo esperaríamos de un auto urbano, pero incluso en situaciones de tráfico pesado no cansa.

El tacto de la dirección y la puesta a punto de la suspensión también tienen mucho que ver en favor de las sensaciones al volante. La primera es suave, pero precisa; la segunda, absorbe perfectamente las imperfecciones del camino y disminuye el ”lancheo” característico de la generación saliente. A velocidades crucero, el Spark se percibe estable sobre el asfalto. En zonas de curvas, el chasis permite jugar sin arriesgar demasiado, pero una vez alcanzando el límite, la altura de la carrocería y la ausencia de control de estabilidad nos invitan a ser más prudentes.

Con el fin de ahorrar combustible, Spark tiene un indicador de cambio de marcha, que nos avisa en qué momento sería adecuado engranar la siguiente velocidad, usualmente al alcanzar las 2,000 revoluciones. En un escenario lleno de semáforos, cruces y autos, a una velocidad promedio de 25 km/h, conseguimos un rendimiento de 12.3 km/l, nada despreciables teniendo en cuenta las circunstancias. La marca asegura que en autopista se pueden alcanzar hasta 17 km/l con la transmisión CVT que, hasta el momento, no ha sido confirmada para nuestro país.

Por su calidad general, las buenas sensaciones de manejo, su equipamiento tecnológico y el mero hecho de pertenecer a una marca tan bien posicionada como Chevrolet, el Spark se muestra fuerte ante sus rivales. El gigante norteamericano ha logrado crear un urbano muy completo que dará gusto ver en la lista de los más vendidos en México.

MOTOR: L4, 1.4 L

POTENCIA: 98 HP

PAR MÁXIMO: 89 LB-PIE

TRANSMISIÓN: MANUAL DE 5 VELOCIDADES

TRACCIÓN: DELANTERA

NEUMÁTICOS: 85/55 R5

VEL. MÁXIMA: N.D.

0-100 KM/H: N.D.

CONSUMO: N.D.

AUTONOMÍA: N.D.

SEGURIDAD

FRENOS: DISCOS DELANTEROS, TAMBORES TRASEROS

ASISTENCIAS: ABS

BOLSAS DE AIRE: DOS

PRECIOS

RANGO: DE 159,900 A 188,400 PESOS

UNIDAD PROBADA: LTZ, 188,400 PESOS

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Diciembre 2016
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